El rol de la Semiótica en la era de la Posverdad


Comencé el seminario de Semiótica en la facultad preguntándole a los/as alumnos/as quién había escuchado o leído en redes sociales sobre la “Causa de los cuadernos”. Si sabían en qué consistía y quiénes eran los y las implicados/as. La mayoría respondió que era una causa de corrupción del kirchnerismo. Luego pregunté cuántos y cuántas han leído o escuchado en redes, últimamente, el nombre “Daniel Santoro”. No lo conocía nadie o, al menos, nadie dijo que lo conociera.
Sin embargo, Daniel Santoro es un periodista de Clarín recientemente procesado en la mencionada causa por los delitos de coacción y tentativa de extorsión a los empresarios arrepentidos que declararon en contra de los funcionarios kirchneristas acusados de coima. ¿Y por qué nadie lo conocía si conocían la causa de los cuadernos? ¿Por ignorancia de los/as lectores/as o usuarios/as de redes? No, sencillamente porque se produjo y divulgó en los medios más información sobre unos cuadernos (que ni siquiera son cuadernos sino fotocopias de unos cuadernos que no existen más) que son diarios de viaje de un chofer en los que se detallaría el traslado de dinero destinado al pago de coimas con lo cual se puede comprobar una compleja asociación ilícita cuya jefa es Cristina Fernández de Kirchner, que información sobre Daniel Santoro. Y la información difundida en los medios de comunicación monopólicos sobre este último es escueta e imprecisa.
Pero vamos a suponer, sin embargo, que es por la ignorancia de los/as lectores/as que no se conoce a Santoro. La pregunta en todo caso debería ser: ¿quién produce esa ignorancia ocultando información? O si se prefiere: ¿quién es el responsable de que los/as lectores/as no sean ignorantes? En definitiva, ¿a quién le ocupa una mayor responsabilidad en la formación de la opinión pública? ¿Al lector o a los medios de comunicación? Y ejemplos como el de la causa de los cuadernos es uno en un millón. ¿O cuántos memes visualizan por día en sus redes?
Entonces, a lo anterior tenemos que contextualizarlo en una época donde las redes sociales se consolidan como uno de los principales medios de información y formación de opinión pública. El común denominador del público se informa vía facebook y twitter, principalmente. La información construida por los grandes medios se viraliza por estos canales (y whatsapp) al punto tal que es ya muy difícil llegado un punto poder controlar la fuente de origen, que es la prueba que tenemos para poder corroborar la veracidad de la información. ¿Acaso eso es lo que importa? ¿Poder constatar las pruebas de lo dicho? ¿O todo lo contrario: es lo que más hay que ocultar? ¿O acaso alguno/a chequea la fuente o la información de cada uno de los memes o tuit que difunde por las redes? Y estoy hablando desde un meme político hasta de uno denunciando a un pibe chorro que, supuestamente, le robó a la tía de alguien (que también es político, obvio). ¿Quién hoy se toma el tiempo de chequear fuentes si no es periodista? Y a veces hasta siéndolo, diría. Pero más aún, ¿quién se toma el tiempo de desconfiar o sospechar de la veracidad del meme? Quizás pocos y pocas. ¿Será porque ya la cuestión de la verdad importa menos que la del impacto emocional o afectivo? ¿Será porque la verdad no puede ya competirle a la confirmación de los prejuicios?

“Miente, miente que algo quedará”, solemos repetir. Si no importa la verdad, tampoco la mentira. Lo importante ya tampoco es que quede: es que impacte afectivamente. Es información que no apunta a estimular la reflexión. Es información que no expone argumentos ni los necesita para difundirse. En el mejor de los casos, es un link a una nota a la que no entramos casi nunca porque con “el titular alcanza”. En el peor de los casos, es la captura de pantalla del titular de algún diario reconocido sin posibilidad de acceso al artículo. Pero, ¿qué dice por sí solo el titular de una noticia sin leer la noticia? Muy poco o casi nada. Tampoco importa porque total “la gente no lee”. Y no, claro: si no le dan de leer, ¿qué pretenden que lea?
Toda esa clase de información puede resumirse en una palabra: meme. Consumimos más memes por día en nuestras redes sociales que noticias. Y muchos de esos memes son noticias sobre supuestos hechos de la realidad. ¿Por qué supuestos? Porque muchas son falsas. Son fake news.
Una fake news (“noticia falsa” en inglés) es un tipo de mentira que consiste en un contenido pseudoperiodístico difundido a través de medios digitales y redes sociales y cuyo objetivo es la desinformación. Se emiten con la intención deliberada de engañar, inducir a error, manipular decisiones personales, desprestigiar o enaltecer a una institución, entidad o persona u obtener ganancias económicas o rédito político.
¿Sabemos quién fabrica los memes o las fake news? ¿De dónde salen? ¿Quién los lanza al espacio digital? Y si no lo sabemos, ¿por qué les creemos y los difundimos? Si alguien nos preguntara con qué argumentos contamos para sostener lo que acabamos de difundir, ¿qué le podríamos responder? En este sentido, tenemos la responsabilidad de asumir esos argumentos porque, concientes o no, al difundir esa información la estamos afirmando y confirmando. Es decir, estamos diciéndole a otros/as que “así es la verdad o la realidad del mundo”. Imagínense que así como lo hacemos cada uno/a de nosotros/as a diario, lo hacen millones alrededor de casi todo el mundo. Alguien tiene que estar sacando algo de todo esto, ¿o no? ¿Quién será?
Los medios de comunicación constituyen uno de los principales formadores de conciencia y opinión pública. Pero no son los únicos. Y quizás hoy ya siquiera son el más importante. Las redes sociales le compiten el trono a base de viralizaciones infinitas. Y además gozan del privilegio de transmitir informaciones que no necesitan de verificación. El solo hecho de llegar alcanza. O bien, de llegar y propagarse de manera invasiva. La metáfora del “virus”, en este caso es bastante literal. Si decimos que la veracidad de lo viralizado es irrelevante, las fake news se consolidan como un nuevo instrumento del poder para concientizar o construir opinión pública. ¿Y por qué son posible las fake news? ¿Qué es lo que las hace efectivas?

Vivimos en una época de credulidad casi absoluta. Ya casi nada sorprende y de todo esperamos que sea posible. Dudamos o sospechamos poco de la veracidad de lo que vemos, escuchamos, sentimos o percibimos. Es decir, vivimos en un contexto donde pensar no es prioritario. Que no es lo mismo que decir que no debería serlo. De hecho, cuando creemos que cualquier cosa es posible o verdadera se hace imperante dudar. De otro modo, cualquier cosa puede pasar. A esta época donde todo puede ser verdadero, se la conoce como la era de la posverdad.
Se llama posverdad a la distorsión deliberada de una realidad, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales,​ en la que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. Esto significa que la contrastación empírica de lo dicho es irrelevante. Las explicaciones y argumentaciones a partir de la demostración fáctica de los enunciados no son necesarias: con creerlo alcanza. ¿A quién le alcanza? A quien, de manera deliberada, planifica este tipo de discurso en el cual el problema de la verdad queda postergado por el problema de la verosimilitud: con que algo aparente ser creíble es suficiente. Su corroboración con los hechos no es necesaria.
La pregunta, ahora, sería: ¿cuándo algo aparenta ser verdad? Cuando más coincide con la opinión pública, con el sentido común[1]. Cuando algo resulta familiar a lo que veo y siento. Por eso se dice que existe una política cultural de la posverdad que pretende dirigir las discusiones políticas y sociales hacia apelaciones emocionales alejadas de las políticas públicas que, en definitiva, son los hechos que se discuten. Con apelar a lo afectivo, a lo familiar, a lo que “vemos a diario” alcanza para creer en la verdad de lo que, justamente, vemos. Pero, ¿qué vemos cuando vemos? Solo lo que se nos muestra. ¿Y eso es todo? No, por eso se hace urgente qué hay detrás del meme. ¿Qué y quién? Y también por qué y para qué.

En este sentido, quisiera concluir diciendo que la Semiótica, como herramienta teórica y metodológica, nos permite hacer estas y más preguntas que problematicen el poder (o los poderes) que opera detrás de la construcción de noticias, fake news, discursos mediáticos (también pedagógicos y de cualquier otro tipo de discurso institucionalizado) y sentidos que generan conciencia pública, es decir, que construyen nuestra subjetividad al mismo tiempo que un conocimiento determinado del mundo: ¿cuáles son los conocimientos que existen sobre el mundo y nosotros/as y por qué los tomamos por verdaderos?
La Semiótica, entonces, es un modo de leer el mundo. Una manera crítica de pensar en los procesos sociales, políticos, culturales, históricos, económicos; en fin, multidimensionales, de construir significados y sentidos. En otras palabras, es una herramienta para desnudar al poder, hacerlo visible. Descristalizarlo, denunciarlo. Escracharlo, si quieren. De desnaturalizar “lo normal” y “lo verdadero”. Aquello que dejamos de discutir y que, viralizándolo, también reproducimos.
Pero también es un modo de leernos a nosotros/as mismos/as de manera crítica. De denunciar a los poderes que van moldeando nuestra conciencia (también nuestra inconciencia) y nuestros cuerpos. Poderes que circulan por nosotros/as en nuestras acciones. Poderes que se manifiestan en nosotros/as cotidianamente. ¿O por qué nos vestimos como nos vestimos? ¿Y por qué pensamos como pensamos?
La semiótica nos sirve, precisamente, para denunciar al poder que se reproducen en, por y con nosotros/as. Denunciar al mundo que esos poder construyen, visibilizando las operaciones con las que lo hacen. Y, más importante aún, nos sirve para transformarnos, transformar al mundo y, además, hacernos un poco mejores.

Ramiro Bisa
Agosto de 2019

 Bibliografía consultada
-       Federación Internacional de Periodistas. “¿Qué son las Fake News? Guía para combatir la desinformación en la era de la posverdad” extraído de https://www.ifj.org/fileadmin/user_upload/Fake_News_-_FIP_AmLat.pdf
-       Carpintero, Enrique (2017). “El concepto de posverdad: una nueva mentira” en Revista Topía. Extraído de https://www.topia.com.ar/articulos/concepto-posverdad-una-nueva-mentira
-       Torres, Arturo. “Posverdad (mentira emotiva): definición y ejemplos” extraído de https://psicologiaymente.com/social/posverdad
      "¿Qué es la posverdad?” Entrevista a Darío Sztajnszrajber. Extraído de https://cnnespanol.cnn.com/video/argentina-dario-sztajnszrajber-posverdad-verdad-datos-periodismo-dialogo-longobardi/


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[1] Al mismo tiempo, la opinión pública se construye también y consolida con su difusión y reproducción.

Programa Semiótica 2019

CCI- Fac. de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales
UADER- Sede Conc. del Uruguay
Proyecto de Cátedra: Semiótica - 2019


Equipo de cátedra:
Prof. Titular Ordinario - Coordinadora: María Fernanda Spada
Jefes de trabajos prácticos: Prof. María de los Ángeles Rodríguez, Prof. Ramiro Bisa, Prof. Carolina Sánchez, Prof. José Ignacio Costa
Auxiliares Docentes Alumnos/as: Mario Coulleri, Carmen Mosqueira. Giuliana Impini

Inserción de la materia en los Planes de estudio
Semiótica es una materia que integra el Ciclo Básico Introductorio de las carreras de profesorado, licenciaturas y tecnicaturas de la Facultad de Humanidades, Arte y Ciencias Sociales.

Desde la conformación de nuestra joven universidad, la cátedra tiene un lugar especial dentro del conjunto de materias que los alumnos deben cursar en el primer año de sus carreras: es de carácter obligatorio y una de las primeras cátedras-junto a Epistemología y Teoría Social y del Estado- que presentan una estructura de cátedra universitaria, con equipos docentes y clases teóricas y prácticas. En esta realidad Semiótica se constituye como una cátedra de diseño y desarrollo curricular, que intenta poner en discusión perspectivas teóricas, ligadas a las Ciencias del Lenguaje con los diversos campos de saberes que convergen en la organización de esta facultad, discusiones que aportan y habilitan la duda y la pregunta, con la convicción de continuar trabajando con los saberes de lo humano y sus relaciones.

 Desde la cátedra Semiótica sostenemos el objetivo de construir una identidad universitaria que tenga como referencia la inscripción de una voz en la esfera académica, política y social,  la preocupación por pensar y analizar “lo social” y los efectos de construcción de sentido que lo social habilita, poniendo en juego las producciones de intercambio y diálogo entre los diferentes estudiantes de las carreras.  En este sentido, uno de nuestros propósitos es colaborar en la construcción de esta universidad como un espacio donde el conocimiento tenga un lugar/lugares que permita a las nuevas generaciones, apropiarse de una herencia que por derecho les pertenece.

Otra de las pretensiones de la cátedra, desde sus orígenes,  está relacionada con la habilitación de una lectura y una reflexión sobre el lenguaje, su incidencia en la constitución del campo científico, como así también, el debate en torno a la desnaturalización de la lengua y sus implicancias en las diferentes esferas de la vida social. Podemos decir que  desde Semiótica se intenta construir un espacio de apertura para la pregunta sobre el lugar que le cabe al lenguaje en el campo de las humanidades, las artes y las ciencias sociales, en tensión con los presupuestos teóricos y conceptuales de la disciplina que estamos dando a pensar.

Puestos a debatir cuáles son los lugares de  articulación de la semiótica con las distintas carreras en cuya curricula se inscribe, nos parece pertinente pensar que el aporte fundamental que la cátedra ofrece será el de darle al lenguaje su lugar como herramienta para analizar lo social, impugnando  los modos convencionales de leer el mundo, aportando un modo de lectura crítica: si los fenómenos sociales son  sociales en tanto que específicas representaciones-interpretaciones, la semiótica nos permite la aproximación a los modos de producción de significación de los mismos; nos permite analizar los fenómenos de sentido como fenómenos construidos en forma discursiva, es decir, como el resultado de una serie de estrategias de articulación de enunciadores, de actores, de soportes, de géneros, de ideologías, que se manifiestan en ciertos objetos llamados textos.

La inscripción de la cátedra en un primer año, como parte de la estructura del Ciclo Básico, nos  ha llevado a pensar un diseño de la materia en una doble dinámica:
-  por un lado,  ofrecer a los estudiantes herramientas para la descripción  y la interpretación de los procesos de producción de sentido de fenómenos discursivos;
-  por otro, diseñar y sostener estrategias didácticas que les permitan a los estudiantes recién llegados, la apropiación de los géneros académicos propios de la universidad.

Es en este contexto que la cátedra Semiótica va adquiriendo un perfil propio, donde  a las preocupaciones por introducir los estudiantes en lo disciplinar se suman las acciones que desde el trabajo con los distintos géneros universitarios coadyuvan a hacerla posible.

La posibilidad de que nuestros estudiantes se construyan como partícipes de la esfera académica-política y social, dependerá en gran medida del desarrollo de competencias de trabajo intelectual, individual y colectivo, vinculadas no solo a la adquisición de saberes sino también a la elaboración de estrategias propias del conocimiento, la puesta en debate, la formación de criterios y opiniones sólidamente formadas. Estamos convencidos que una forma de construir una identidad universitaria es preparando a los estudiantes para acceder a los debates teóricos en el seno de las disciplinas, y para que este acceso pueda darse, se requieren competencias de  lectura y escritura en función de las demandas y condicionantes que el nivel universitario impone a dichas prácticas. Por ello, optamos en este proyecto –y en el quehacer cotidiano de la cátedra- por sostener  y reforzar acciones que tendientes a fortalecer  dichas prácticas.

Fundamentos teóricos y metodológicos de la propuesta
Semiótica es una materia que integra el Ciclo Común Introductorio de las carreras de esta Facultad, lo supone distintas expectativas e intereses de parte de los estudiantes y a partir de esta realidad se piensa la cátedra como un espacio de conocimiento disciplinario desde el cual los estudiantes puedan dar cuenta de ciertas discursividades sociales.

Entendemos la discursividad social como una red semiótica, investida de materialidades significantes, que atraviesa las prácticas sociales (Verón, 1994)  y  desde este marco, concebimos a la cátedra como aquel espacio que habilita la reflexión sobre procesos de significación y comunicación.

Un mismo eje problemático articula el programa, es por ello que optamos por abordar los contenidos conceptuales y procedimentales en vinculación directa con la idea de signo como fuerza social, entendiendo que la misma práctica social no puede expresarse más que en forma de semiosis. (Eco, 1988).

La semiótica entraña un abordaje específico, un modo de lectura que subraya el carácter sígnico de la praxis social, del actuar cotidiano y también del quehacer científico y académico. Por consiguiente, implica la construcción de un objeto de estudio que atraviesa y está presente en todas las ciencias sociales. Los fenómenos de producción de sentido forman parte tanto de los procesos de cognición (Peirce, 1987) como de las prácticas discursivas que constituyen subjetividades y se inscriben en una cultura particular. A su vez, la semiótica permite entender a la cultura como el lugar fundamental donde se construyen, se organizan, se disputan y se reproducen determinadas significaciones sociales. La perspectiva semiótica se ocupa entonces de la materialidad misma de los fenómenos sociales, en tanto tal materialidad conforma las condiciones de posibilidad que delimita la atribución de inteligibilidad a los textos que circulan socialmente. En suma, el abordaje semiótico transforma cada objeto de análisis en materia significante.

De allí la elección de trabajar con  escenas –materias significantes- en tanto las mismas serán las vías a través de las cuales se funde el sentido. Entendemos que las escenas establecen los usos de los relatos,   atribuyen y distribuyen posicionamientos enunciativos (Benveniste),convocan otras voces (Bajtín, 1990), inventan la enunciación, los escenarios, construyen los sujetos y nos permiten aproximarnos a ciertas configuraciones de la experiencia contemporánea.

Sobre el corpus 2019
El corpus de análisis para el siguiente programa se constituye con discursos de un contexto enunciativo específico: el de la emergencia de las voces por la igualdad de género y la producción de editoriales del diario El Litoral de  la ciudad de Santa Fe  que refieren al concepto de mujer, su rol social, su participación política e imagen contemporánea desde una mirada misógina y machista.

            Se trabaja con la noción de “escenas”, entendidas como fragmentos de un relato (Benjamín 1994, Barthes, 1986): son descripciones en proceso, haciéndose. Al ir mostrando el proceso de mirada, el narrador deja ver muchos modos organizativos que él mismo tiene para construir el efecto. Hoy, la narración entendida como categoría crítica, ha dejado de pertenecer a un saber para ser la categoría obligada de cualquier problema que se platea en una tensión de campos: el desnaturalizar el lenguaje y el de poner en juego semiótico la idea de verdad. La narración y sus escenas son las que habilitan la posibilidad de transparentar la opacidad de los otros relatos, instituidos como la verdad.

Cabe destacar que esta opción de trabajar con escenas no es sólo teórica sino fundamentalmente metodológica: se concederá especial atención a la necesidad de la circunscripción del objeto de análisis como instancia superadora de la perspectiva generalizante y no específica. Con este propósito se pone el acento sobre la importancia de la elección de una metodología que permita la articulación de los conceptos teóricos con el análisis de casos particulares.[1]

Objetivos generales
·                     Favorecer de construir una identidad universitaria, una voz que se inscriba en la esfera académica, que sea capaz de pensar y analizar lo social y los efectos de construcción de sentido que lo social habilita.
·                     Favorecer el desarrollo de competencias del trabajo intelectual, individual y colectivo, vinculadas no solo a la adquisición de conocimientos sino también a la elaboración de estrategias propias de conocimiento, la puesta en debate y discusión de los saberes transmitidos y a la formación de criterios y opiniones sólidamente fundadas.
·                      

Objetivos específico 
       Que el alumno tome conocimiento de los marcos teóricos de la semiótica de primera y segunda generación.
    Que el alumno logre manejar  distintas herramientas teórico-metodológicas que le permitan realizar análisis sociosemióticos de discursos sociales.
·       Que el alumno sea capaz de proyectar estrategias discursivas respecto de diferentes discursos.

Contenidos
Unidad I
Bases Teóricas para pensar la Semiótica
a    -      Saussure: la entrada lingüística. Signo. Significado. Significantes. Lengua. Habla. Sistema. Valor. Diacronía. Sincronía. Relaciones sintagmáticas y asociativas.
b      -       Peirce: la perspectiva lógico-pragmática. Relación triádica  y semiosis infinita.

Bibliografía obligatoria Unidad I
- Saussure, Ferdinand, Curso de lingüística general. Selección de textos. Varias edics.
- Peirce, Charles (1987)  Obra lógico - Semiótica. Selección de textos.  Taurus.Madrid.
- Vitale, Alejandra (2004)  El estudio de los signos. Saussure y Peirce. Eudeba. Buenos Aires
- Leona, Pablo (2012) Saussure. La lingüística estructural. En Romero, Daniel (Ed.) “Problemas del lenguaje y la comunicación”. Nueva Librería. Buenos Aires.

Unidad II
De la gramática de producción: el problema del sujeto en el discurso.
a     -      Enunciación: sujeto y discurso. Modalidades de la Enunciación y el enunciado.
b     -      Géneros discursivos: Enunciado y polifonía. El dialogismo bachtiniano.
c     -      Géneros periodísticos:  editorial y notas de opinión.

Bibliografía obligatoria Unidad I
Atorresi, Ana (195) Los géneros periodísticos. Antología Colihue. Buenos Aires
- Benveniste, Emile (1986)  Problemas de lingüística general. Tomo I (selección de textos), Siglo XXI. México.
………………… Problemas de lingüística general. Tomo II. (Selección de textos).  Siglo XXI. México.
- Bachtin, Mijail (1990)  El problema de los géneros discursivos, en “Estética de la creación verbal”.  Siglo XXI. México.
Filinich, María Isabel (1998)  Enunciación. Eudeba. Buenos Aires.

Bibliografía sugerida:
- Cuadrado, Luis Alberto (2001) Lengua y estilo del editorial. Indice N°7. Universidad Complutense. Madrid.
- Marín, Carlos (2003). Manual del Periodismo. Grijalbo. México.

Unidad III: Desde la gramática del reconocimiento, a la construcción del verosímil.
a     -      La construcción del verosímil y el efecto de realidad
b    -      El lugar de la lectura: proceso semiótico y mundo posible. El contrato de lectura

Bibliografía obligatoria Unidad III
-   Todorov, Tvezan.  (1970) Lo verosímil. (Introducción)..Tiempo Contemporáneo.  Buenos Aires.
- Verón, Eliseo (1985) El análisis del contrato de lectura. Un método para los estudios de posicionamiento de los soportes de los media. Les Medias: Experiencies, recherches actuelles, aplications. IREP. París.

Unidad IV: Semiótica y procesos de semiosis social
 - Teoría de la discursividad social se Eliseo Verón. Condiciones y gramáticas de producción y de reconocimiento.

Bibliografía obligatoria Unidad IV
- Verón, Eliseo (2004) La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad social. Gedisa. México.

Bibliografía complementaria
Arfuch, Leonor (2008) Semiótica y política. En Crítica cultural entre política y poética. F.C.E. Buenos Aires.
Atorresi, Ana (1996) Los estudios semióticos. El caso de la crónica periodística. Pro Ciencia- CONICET. Buenos Aires.
Barthes, Roland(1994) El susurro del lenguaje. Paidós.  Barcelona.
-------------             (1986) En el seminario en “Lo obvio y lo obtuso”.  Paidós. Barcelona.
Benjamín, W.  (1986) El narrador, en “Sobre el programa de la filosofía futura y otros ensayos”, Planeta-Agostini  pp.189 – 211.
Bourdieu, Pierre (1988)  Cosas dichasGedisa . Buenos Aires.
Cassetti, Fernando (1980) Introducción a la semióticaFontanella, Barcelona.
Delladale, Gilles (1990) .Leer a Peirce hoy. Gedisa. Buenos Aires.
Eco, Umberto (1988) Signo. Labor. Barcelona.
Hechim, María (1999)  Bajtin. CESIL. FAFODOC. UNL. Santa Fe.
Klein, Irene  (2009)  La narración Eudeba. Buenos Aires.
Landowski, Eric (1993)  Una semiótica de lo cotidiano. En “La  sociedad figurada”. FCE. México.
Leona, P. (2012) Saussure. La lingüística estructural en: Romero, D. Editor (2012) Problemas del lenguaje y la comunicación. Buenos Aires: Nueva Librería.
Sercovich, Armando (1989) Peirce Charles S. La Ciencia de la SemióticaEdit. Nueva Visión, Buenos Aires.
Silverman, Kaja (1987) The Subject of Semiotics , USA: Oxford University Press
Verón, Eliseo  (1987) Construir el acontecimiento, Gedisa.  Barcelona.
Verón, Eliseo (1987)  En: AAVV El discurso político. Lenguajes y acontecimientos. Ed.  Hachette. Buenos Aires.
Zecchetto, Victorino (2012)  Seis semiólogos en busca de un lector. La Crujía. Buenos Aires.

Régimen de cursada y evaluación (Res.  1814/10 F.H.A y Cs.S.)
No se permitirán cambios en las comisiones de prácticos.

La cátedra  se promociona. Las condiciones de promoción son las siguientes:
-    - 80% de asistencia a clases teóricas y 80% de asistencia a clases prácticas.
-    - Aprobación de dos parciales con una nota no menor a 8 (ocho) según la reglamentación vigente, uno de ellos sobre los contenidos teóricos del programa, otro sobre el análisis práctico del discurso seleccionado este año.

Regularización
-     - 70% de asistencia a clases teóricas y 70% de asistencia a clases prácticas.
-     - Dos parciales aprobados con 6 (seis) o más, uno de ellos sobre los contenidos teóricos del programa, otro sobre el análisis práctico del discurso seleccionado este año, con derecho a recuperatorio.

Quienes no cumplan con alguno de los requisitos fijados para los alumnos regulares, podrán rendir la cátedra en condición de alumnos libres.

Los alumnos considerados Libres deberán:
-Rendir el programa vigente, completo, en instancia escrita y oral. Los contenidos incluirán la resolución de consignas sobre la escena trabajada en el año.

Alumnos vocacionales: Los alumnos vocacionales serán considerados regulares y/o libres a efectos de su evaluación, debiendo cumplir en cada caso con los requisitos enunciados anteriormente.

De la organización de la cátedra
Sobre el dictado
La cátedra posee una carga semanal de tres horas reloj, de las cuales una hora y media corresponde al dictado de teóricos y el resto a trabajos prácticos. En total están previstas 45 horas reloj de clase. Se prevé continuar con la propuesta de organización que hasta el momento lleva adelante la cátedra.

 Se dictarán tres teóricos semanales, con una carga horaria de una hora y medio reloj semanal. La cantidad de clases teóricas previstas suman un total de 15 .Los teóricos podrán replicarse  los días sábados a la mañana, si un grupo importante de estudiantes no pudieran asistir al previsto por problemas laborales, como se lo ha hecho en años anteriores.
Los teóricos estarán a cargo de la docente titular. El equipo de cátedra se completa con tres docentes Jefes de Trabajos prácticos

Organización de la propuesta académica en equipos de cátedra
Los criterios que se han utilizado en el equipo de cátedra de Semiótica, responde a una lógica de construcción colectiva, tanto del proyecto de cátedra como también, de los modos y formas para abordar las clases de trabajos prácticos.

La metodología de trabajo que se emplea en la cátedra se relaciona con las maneras en que entendemos la práctica docente en una materia del Ciclo Común Introductorio de una Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales, donde la diferenciación está dada por su condición de obligatoriedad para todas las carreras, cuestión que posibilita la integración de diferentes áreas de conocimientos e intereses, por parte de los estudiantes.

Esta práctica docente,  está constituida sobre la relación que se establece entre las clases teóricas y las prácticas, intentando articular los temas que se desarrollan en los teóricos, a través del  trabajo con  los textos obligatorios de cada unidad o módulo.


Además, la organización comprende la coordinación en el desarrollo de las clases de trabajos prácticos, llevados adelante por profesionales del campo de la Letras, didáctica y Comunicación Social-, por tanto exige encuentros periódicos de seguimiento sobre las temáticas, parciales y evaluaciones.




María Fernanda Spada
Coordinadora de Cátedra


[1] Se adjunta la  guía para la lectura y análisis de la escena seleccionada.
Para descargar el programa, hacer clic aquí.